17 marzo 2013
Opus 1: El último domingo del verano.
Despues de mucho tiempo otra vez volvemos al Mateo. Abuelo de Milton se sorprende por los carteles de Movistar que ahora vuelven a darle cerramiento a nuestra cancha. Nos perdemos la salida al campo porque llegamos tarde por un problema técnico en el posnet de la estación de servicio que le rechazaba la tarjeta a Papá de Milton y tuvimos que ir corriendo ida y vuelta hasta el cajero de La Anónima: Milton hizo todo eso corriendo y quedó agitado y transpirando como si hubiera hecho un test de cuper. En esta ocasión no nos acompaña Tío Pumba porque se quedó instalando la caja automática importada al Torino Azul y eso le está llevando un tiempo.
Pero al fin, entonces, aparece otra vez ante nuestros ojos el Mateo Calderón (hace dos mil treinta días ya que volvimos ahí) y una nueva aventura comienza.
Vemos un equipo parado con el Chino Alanís de dos: su figura mítica se impone desde el fondo reventándola cada tanto (en una de esas la sacó al corner con el taco cuando Urigüen estaba desparramado y el delantero de Guardia tiraba al medio( y hay como una indecisión, una inseguridad en el fondo. Los delanteros de Guardia son muy rompebolas al apretar y todas las pelotas salen sucias. El primer tiempo lo vemos nublado y el partido se ve muy empiojado. La familia Benvenuto sigue cocinando fideos y no tocan mucho la pelota mientras Abrigo queda muy estirado al costado.
Todo medio feo, semipedorro. Y eso que Guardia no es gran cosa. Pero tampoco parecen serlo Sarmiento y Winifreda, que respectivamente están cagando a baile a All Boys y Belgrano en esos momentos. El campeonato parece raro, aunque creemos que después será más normal. El punto es de qué lado vamos a estar nosotros cuando eso pase: del lado de los grandes o del lado de las bacterias.
Son las cinco y nueve de la tarde, y van seis minutos del segundo tiempo, cuando pasa la jugada que rompe el partido. Casi todo mérito de Federico Alzamendi, que se proyecta fuera de libreto, la abre para Ariel Abrigo que la deja pasar y se la devuelve al medio, la cruza en diagonal con efecto para que le pique corto a Javier Benvenuto que entra por derecha y le pega un smash cruzado, bajito, letal. Es el primer gol oficial del año y una jugada barcelonesca que destella e ilumina un partido chotón.
Con el gol adentro el segundo tiempo terminó siendo bastante lindo. Un ratito después Javier Benvenuto iba a tener también otra, casi más fácil, que tiró al lado del palo. El nueve de Guardia desperdició dos goles super metibles que hubieran cambiado el humor y para Milton hubieran cerrado el partido en un empate. Pero en general Santa Rosa jugó mejor, e iba más para adelante que para atrás. Lo pasó mal y en un momento estuvimos asfixiados con una volea que Uriguen sacó aparatosamente. Wendy Benvenuto tuvo un mano a mano abierto y se apuró a definir, echándola afuera. En un partido poroso, era palo y palo y no dejaba de ser ameno y entretenido.
Tuvimos un poco de suerte por esos goles que bien podrian habernos hecho (y son cosas que tal vez otros equipos no perdonan). Pero Santa Rosa jugó a algo y mereció ganar. Al final, ya casi en tiempo cumplido, otra pelota que le abren a Abrigo a la izquierda y que Ariel (de gran partido, y participación decisiva en la mayoría de las jugadas de peligro) hace volver redonda al medio le da a Wendy la revancha de lo que se había comido y esta vez la mete. Así salió el dos a cero.
Nos vamos, al final, re contentos. No habíamos tenido muy buenos resultados en los partidos de preparación y nos había costado armar juego. Algo de eso hicimos en el segundo tiempo. Hubo chances, hubo articulaciones, algo parecido a un equipo. Además, casi parece un chiste, pero quedamos punteros y estamos tres puntos arriba de All Boys y de Belgrano. Mirá si nos dura esto.
Pero bueno, el camino del samurai es largo y sinuoso. El domingo que viene ya será otoño y cuando esto termine será invierno. La próxima estación es esperanza.
Abrazos,
Milton
/// Asistencia contabilizada al partido: 82 hinchas de Guardia del Monte y 126 hinchas de Santa Rosa.
20 febrero 2013
A 30 años de la gloria
Por Vicente O. Gradilone ( vicentegradilone@gmail.com)
El 20 de febrero de 1983, se escribía la página más gloriosa para el fútbol de La Pampa. En la lejana y sureña ciudad de Río Gallegos, Atlético Santa Rosa lograba la hazaña de convertirse en el primer equipo de la Pampa en clasificar a un Nacional de fútbol. Algo por lo que bregó durante más de una década infructuosamente el club All Boys.
Antes, el conjunto dirigido por Jorge Sanchez, dejó en el camino en memorable final a Alianza de Cutral Có en Plaza Huincul, y en el inicio del sueño a la postre hecho realidad a Racing de Eduardo Castex, el de Tavella que se conformaba de profesionales comandados por Telch y Tojo, con Daniel Petrucci y Alberto Mansilla entre ellos -que luego vistieron la camiseta Alba en el Nacional radicándose entre nosotros- Atlético Cipolletti y Alicurá de Bariloche.
Integraban el plantel entre otros capitaneados por José Luis Chiquito Rodríguez, Pérez en la valla compartiéndola con Argañaraz, Castillo, Pissaco Chiquito y Parissi; Beto Calvo (el gran estratega), elChueco Ramirez, Servio y alternando quien ya no está entre nosotros Mario Alberto Montigni, con Rubén CallejeroErro. Adelante, Alberto Munguía, Mario Castillo y Nicogol Nicolier, un tridente al que se le agregaban aportando su particular estilo Chachi García y el Bocha Suhurt. Mis disculpas si omito nombrar algún jugador.
El médico del plantel era el doctor Roberto Vigorito, y el utilero Simón Villegas, como actualmente. Presidía la institución, entonces con sede en Hipólito Irigoyen al 260, el ingeniero Héctor Oyhagaray quien debió soportar le poden su bigote en los festejos vividos esa noche en la planta alta de la confitería del A.C.A. en la Ría, hoy zona residencial de la capital santacruceña.
El regreso fue en avión a Bahía Blanca el lunes al mediodía y del aeropuerto Comandante Espora en micro al Mateo Calderón, arribándose a la noche. A la vera de la ruta 35 desde el Bajo Giuliani mostraba las banquinas con aficionados saludando el paso de la delegación hacia el Estadio, donde todo Santa Rosa -sin distinción de clubes- estaban viviendo eufóricos el acontecimiento, dando una bienvenida en familia inolvidable al “equipo del pueblo” como se lo denominaba.
El partido en Río Gallegos fue grabado por Canal 3 con relatos de Eugenio Cosci y Stachiotti de cameraman. PorLU33 en directo la dupla Juan Carlos Carassay - Julio Heredia y en campo de juego y vestuarios quién esto escribe. Por los diarios estuvieron La Arena con Esquisatti y Alberto Callaqueo y La Reforma (a quién yo les cubría de visitante).
Luego llegó el Nacional 83 con los épicos partidos: Rosario Central en el debut con un Mateo atiborrado de gente, San Lorenzo en el Amalfitani haciendo de anfitrión en su vuelta al fútbol grande y Juventud Antoniana de Salta; pero eso es harina de otro costal.
En los desquites se invirtieron las localías y en nuestro medio, Francisco Lamolina “nos metió la mano en el bolsillo” haciendo jugar tiempo adicional hasta que el Ciclón pudo imponerse 3 a 2 en una noche inolvidable con el estadio a full donde no cabía un alfiler.
Evoco este hito como ferviente simpatizante Albo, a 30 años de ésa épica jornada, que viviera -además de periodista deportivo- junto a un puñado de jugadores, dirigentes y simpatizantes algunos de los cuales ya no están entre nosotros, los que seguramente conmemorarán este acontecimiento en la mesa del Señor y que marcaron un antes y un después en la vida de mi querido Atlético.
Nuestra Institución en junio venidero cumplirá 90 años de vida al servicio de la comunidad. Sin duda alguna lo festejaremos con el Club recuperado de la pesadilla vivida, cuando unos pillos lo saquearon para beneficio propio de la mano de la impunidad, arribando luego el Fondo Fiduciario. Gracias a Dios, estamos a horas/días que éstos entreguen todo culminada la feria judicial, para dejar a Atlético Santa Rosa en manos de sus legítimos dueños, sus asociados al día con la Tesorería.
15 febrero 2013
En el día de los enamorados
| La naranja mecánica en acción. Mucha movilidad y pressing. |
Hola a todos, como les va. Antes que nada Milton felicita al equipo infantil de Fabri por el logro obtenido en Córdoba y los invita a seguir por la senda del triunfo y el trabajo duro que forjará a nuestra primera división del 2020 al 2025.
Calor extremo en el Predio "Cococho Rodríguez" o como se llame la cancha esa para una nueva edición de la temporada de superclásicos de entrenamiento a la que fuimos con Tío Pumba en un Fiat Europa que le prestó el mecánico mientras le rectifican el motor del Torino azul.
En este caso lo que era el rival fue Belgrano que jugó con un turquesa dudoso.
Nosotros en naranja menos Mono Michelena. Línea de tres con Epinal, Domínguez, Ibarbangoitía; medio con Pablo Nicollier, Sáez Dupó, Angel González y Alan García; adelamte Lucas Cargía; Walter Nicollier y Ariel Abrigo. Luego ingresaron el highlander Miguel Giuliani, Leandro Daniele y Pablito Alanís. Como ven, muchos regresos de la gente del club.
Man of the Match: Ariel Abrigo, que hizo los dos goles nuestros.
El otro arco quedaba muy lejos así que no vimos muy bien lo que pasaba.
Gran labor del árbitro, que pasó desapercibido.
***
Ahora a lo importante: en el verano del 83 (con Nicollier Padre y Montigni Padre) ganamos el Regional que nos clasificó para el Nacional de AFA, cumbre inigualada en la Liga Cultural.
En el 93 salimos campeones de la Liga (¡jugaba Miguel Giuliani!).
Y otra vez en el 2003 nos consagramos campeones de la Cultural en General San Martín (jugaban en ese equipo Pablo Nicollier, Pablo Alanís y tal vez Sáez Dupó, es posible que Giuliani haya jugado algún partido en la primera rueda).
O sea, este año termina en TRES y tenemos que mantener coherencia y continuidad. Además, si todo lo que recordamos es verdad, Giuliani será como Poroto Cubero en la AFA, jugador que se consagra campeón en tres décadas distintas.
***
Año largo, complicado. Hay que arrancar de a poco y estar bien para los momentos clave. Cuando haga frío y tengamos que entrenar con camiseta de frisa y calzoncillos largos.
Abrazos para todos.
10 septiembre 2012
"dónde estamos jugando"
///
Bien, un Mateo Calderón más bien apagado en una tarde gris es el comienzo oficial del sexto DT albo que cubre este blog (antes pasaron: Barretto, Petrucci, Casullo, Mansilla, Villegas) y el momento para que juguemos algunos partidos sin presión y con la idea de dar minutos a pibes. Ese es el plan, escribe Milton en su libreta, y dice "éxito asegurado".
El plan funciona a la perfección porque cruzamos la mitad de la cancha y hacemos gol: Montigni, Tachuela, red, uno a cero. Che, tendríamos que haberlo gritado un poco más. A veces gritando uno se entusiasma y entiende que ESTAN JUGANDO EN LA PRIMERA DE SANTA ROSA y no en el Torneo de Fútbol de Profesionales.
Con todo respeto.
Y capaz gritando no nos dormíamos todos todos en el empate, que incluye un centro anunciado en zona muy marcable, pelota que baja al área y Ezequiel Roque que termina empujándola con nadie demasiado cerca. Había pasado poco y en 6, 7 , 8 minutos estábamos uno a uno.
Ahora, el primer tiempo: desconectados, aparentemente, Tachuela García y Martín Montigni. Pero en verdad la culpa no es de ellos sino de la forma en que queremos pensar los pases. Jugar "por abajo" no significa "dársela al compañero al pie". Porque si hacemos eso se la damos, seguro, a un compañero que está de espaldas y marcado, sin sorpresa. También esto es culpa de los que en lugar de picar al vacío se meten en el embudo de las marcas. En fin, el que entienda que jugar al piso no es jugar al pie sale campeón de la Cultural veinte años seguidos.
Doblas, sin Corcuera, es un equipo menos sólido. Pero Wagner hizo algo para nutrir juego y con eso se las arregló. Al puto final del primer tiempo les sale una de flipper adentro del área que termina con Ardohain apareciendo en un mano a mano que deja a Urigüen vendido y nos da un dolor de panza. Nos vamos al entretiempo con el partido dado vuelta.
En el entretiempo, Tío Pumba busca el celular de Montigni y le escribe: "Pegale de lejos que el arquero de ellos no salta". El concepto es también ese: de vez en cuando, pegarle al arco.
Empezamos a remar y lo que se puede hacer se intenta. Pippia se mueve, baja a veces mucho, quedamos sin referencia arriba. Los enganches se desenganchan y quedan sueltos. La pelota va y viene. Lo tiene Doblas al principio en un mano a mano. Después otra va al palo. Lo tenemos nosotros en una que hace clank en el travesaño y pica afuera, en una jugada rara pero intensa. El arquero de ellos -lo dijimos- no salta. Podríamos empatar, tenemos córners, pero Etcheverry es zorro y despeja.
A medida que el partido avanza empezamos a quedar bastante comprometidos atrás y se meten en los huecos que hay entre el central y los laterales, que estaban parados muy abiertos. Así vinieron varias y al final del todo la del gol tres, otra vez Ardohain, cerrandonos bien cerrado el partido.
Así fue: el partido se perdió, porque jugamos poco, no tan mal pero sí poco, y ellos jugaron más, no tan bien pero más.
Nada que no se pueda arreglar o que nos vaya a hacer que se nos caigan los anillos. Hay mucho margen de mejora, claro.
Pero eso sí, queremos hacer un comunicado general: seremos pocos en la tribuna, será una copa menor, estaremos jugando contra equipos chicos, pero NO SE OLVIDEN NUNCA QUE ESTAN JUGANDO EN LA PRIMERA DE SANTA ROSA.
Muchos moriríamos por eso.
Abrazos!
Bien, un Mateo Calderón más bien apagado en una tarde gris es el comienzo oficial del sexto DT albo que cubre este blog (antes pasaron: Barretto, Petrucci, Casullo, Mansilla, Villegas) y el momento para que juguemos algunos partidos sin presión y con la idea de dar minutos a pibes. Ese es el plan, escribe Milton en su libreta, y dice "éxito asegurado".
El plan funciona a la perfección porque cruzamos la mitad de la cancha y hacemos gol: Montigni, Tachuela, red, uno a cero. Che, tendríamos que haberlo gritado un poco más. A veces gritando uno se entusiasma y entiende que ESTAN JUGANDO EN LA PRIMERA DE SANTA ROSA y no en el Torneo de Fútbol de Profesionales.
Con todo respeto.
Y capaz gritando no nos dormíamos todos todos en el empate, que incluye un centro anunciado en zona muy marcable, pelota que baja al área y Ezequiel Roque que termina empujándola con nadie demasiado cerca. Había pasado poco y en 6, 7 , 8 minutos estábamos uno a uno.
Ahora, el primer tiempo: desconectados, aparentemente, Tachuela García y Martín Montigni. Pero en verdad la culpa no es de ellos sino de la forma en que queremos pensar los pases. Jugar "por abajo" no significa "dársela al compañero al pie". Porque si hacemos eso se la damos, seguro, a un compañero que está de espaldas y marcado, sin sorpresa. También esto es culpa de los que en lugar de picar al vacío se meten en el embudo de las marcas. En fin, el que entienda que jugar al piso no es jugar al pie sale campeón de la Cultural veinte años seguidos.
Doblas, sin Corcuera, es un equipo menos sólido. Pero Wagner hizo algo para nutrir juego y con eso se las arregló. Al puto final del primer tiempo les sale una de flipper adentro del área que termina con Ardohain apareciendo en un mano a mano que deja a Urigüen vendido y nos da un dolor de panza. Nos vamos al entretiempo con el partido dado vuelta.
En el entretiempo, Tío Pumba busca el celular de Montigni y le escribe: "Pegale de lejos que el arquero de ellos no salta". El concepto es también ese: de vez en cuando, pegarle al arco.
Empezamos a remar y lo que se puede hacer se intenta. Pippia se mueve, baja a veces mucho, quedamos sin referencia arriba. Los enganches se desenganchan y quedan sueltos. La pelota va y viene. Lo tiene Doblas al principio en un mano a mano. Después otra va al palo. Lo tenemos nosotros en una que hace clank en el travesaño y pica afuera, en una jugada rara pero intensa. El arquero de ellos -lo dijimos- no salta. Podríamos empatar, tenemos córners, pero Etcheverry es zorro y despeja.
A medida que el partido avanza empezamos a quedar bastante comprometidos atrás y se meten en los huecos que hay entre el central y los laterales, que estaban parados muy abiertos. Así vinieron varias y al final del todo la del gol tres, otra vez Ardohain, cerrandonos bien cerrado el partido.
Así fue: el partido se perdió, porque jugamos poco, no tan mal pero sí poco, y ellos jugaron más, no tan bien pero más.
Nada que no se pueda arreglar o que nos vaya a hacer que se nos caigan los anillos. Hay mucho margen de mejora, claro.
Pero eso sí, queremos hacer un comunicado general: seremos pocos en la tribuna, será una copa menor, estaremos jugando contra equipos chicos, pero NO SE OLVIDEN NUNCA QUE ESTAN JUGANDO EN LA PRIMERA DE SANTA ROSA.
Muchos moriríamos por eso.
Abrazos!
03 septiembre 2012
Un 5 de septiembre
Andá al primer palo, Pepe.
Gran triunfo de una generación del club, la mayor alegría de todos los pibes que hoy siguen al albo, amargura total de un rival que salía campeón empatando y jugaba en su casa, la redención final del descenso a los infiernos de la quiebra y la B. Todo eso cabe en ese partido malo y en esos dos goles raros.
Y es así nomás en la vida como en el fútbol. Hay que picar al primer palo esperando que el compañero te tire ahí la pelota. No vivir esperándola a que te la den al pie.
11 julio 2012
Mensaje de Condorito a la gente del albo
Hola muchachos.
Les quiero dar las gracias por el apoyo de los verdaderos hinchas del albo, tambien a todos los jugadores que pasaron en estos cuatro años y pico que duro mi proceso de tecnico del club de mis amores, a los dirigentes que siempre me bancaron, a mis amigos TURLY, profe TORRES , Alejandro COSTABEL, Mauricio RAMBUR, MARCELO el masajista y a mi familia especialmente.
GRACIAS POR TANTO, PERDON POR TAN POCO.
CONDORITO VILLEGAS
Les quiero dar las gracias por el apoyo de los verdaderos hinchas del albo, tambien a todos los jugadores que pasaron en estos cuatro años y pico que duro mi proceso de tecnico del club de mis amores, a los dirigentes que siempre me bancaron, a mis amigos TURLY, profe TORRES , Alejandro COSTABEL, Mauricio RAMBUR, MARCELO el masajista y a mi familia especialmente.
GRACIAS POR TANTO, PERDON POR TAN POCO.
CONDORITO VILLEGAS
(F) Vos andá al medio
///
Bueno, Milton tuvo problemas y no pudimos contar de todos los partidos que vimos: un final con dos empates, una victoria y una derrota, para una campaña final de 6 ganados, 5 empatados y 7 perdidos.
El partido de Acha donde tuvimos la desgracia de lo que pasó con Segurado, una jugada de mala suerte, de la que deriva el enquilombamiento del partido lo cual aparte de dejarnos con uno menos nos desenfocó del juego. Una lástima, la jugada en sí no fue hecha con mala intención, y fue un mal momento para todos, nos dolió en el alma ver al chico de Acha.
Después nos tocó el partido contra Macachín en el Mateo. Nos faltó juego y nos ganaron sin hacer mucho ellos tampoco. Ese fue uno de los problemas de la campaña de este año, donde ganamos pocos partidos de local. Fue 3 a 1. Siempre pensamos qué error que cometimos en el último paritdo de la fase regular de 2010 de no haber mandado a Macachín al descenso, nunca nos lo supieron agradecer.
De ahí saltamos al partido del Estadio Municipal donde el Che jugó picantito, sacando del juego en la primera jugada del partido a Martín Montigni mas la patada en la cabeza que le pegaron al final a Pablo Nicollier, fuera de ello todo muy cordial y armonioso, pudimos haber ganado por más y terminamos sufriendo luego de la expulsión de Fabricio. No fue un gran partido pero nos permitió tomar aire para llegar al final del campeonato sin problemas con el descenso.
Resolvimos "nuestra situación" con una victoria en la cancha de All Boys (lástima que no era All Boys el rival no), los cuatro goles de Baldissoni para Penales 1 - Santa Rosa 4, un resultado algo exagerado por cómo se dio el partido pero que nos dejó en la zona cómoda e incómoda a la vez de no tener que preocuparnos por nada en el último partido.
Y así volvimos, esperemos que no por última vez en el año, al Mateo. Era un ritual, obviamente eramos muy pocos, Milton y Papá de Milton y Tío Pumba vieron el partido con mucho entusiasmo y reclamandole fules al árbitro en todo momento, y en esos reclamos no había indignación sino nostalgia y un poco de haberse quedado con las ganas de estar en más partidos. Fue un amargo cero a cero con muchas murras y algún sofocón, y chau Liga 2011.
Pero bueno, fue lo que fue. Nos faltó un poco de suerte (tiene razón Baldissoni cuando dice en el diario de hoy que en los dos partidos de Winifreda sacamos 1 de los 6 puntos que merecimos sacar, y esa diferencia de 5 fue fatal), tuvimos algunos momentos buenos (partido con Doblas allá, el partido con Campos en el Mateo Calderón, el primer tiempo con Winifreda allá, que parecíamos el Barcelona) y muchos pobres (la primera ronda sacamos 11 puntos, la segunda 12, medio parejito fue).
Al final quedamos al medio de todo, lejos del descenso y lejos del ascenso.
Y un poco pinchados, claro. Capaz había para más pero nosotros siempre estuvimos, en las buenas y en las malas mucho más. Ahora esperamos por la Copa Presidentes -siempre hay que jugar todo lo que se pueda, de eso se trata- y seguimos adelante.
Así que eso, nomás. Como dice el Señor Paulo Cohelo, "un guerrero acepta la derrota como una derrota, sin intentar transformarla en victoria".
Pero Papá de Milton y Tío Pumba quieren dejar un parrafo final de esta hoja para agradecer mucho a jugadores y cuerpo técnico. Nos pasó de todo -lesiones, desapariciones, mal de ojo- pero ellos siempre estuvieron ahí. Nosotros estábamos tomando mate calentitos y a cien metros los jugadores estaban entrenamiento tras entrenamiento corriendo alrededor de la cancha, al frío polar de mil grados bajo cero, sin cobrar un peso. Todo el país sería mejor si todos fueran así. Esas cosas se llevan mejor cuando el resultado es bueno y salimos campeones o vamos seguido a la tapa de los diarios, pero cuando eso no pasa el sacrificio vale el doble, porque se hizo, está claro, por el amor a la camiseta.
Y entonces, felicitaciones para ellos, también ahora cuando las cosas no salen.
La aventura continuará.
Abrazos,
Milton.
Bueno, Milton tuvo problemas y no pudimos contar de todos los partidos que vimos: un final con dos empates, una victoria y una derrota, para una campaña final de 6 ganados, 5 empatados y 7 perdidos.
El partido de Acha donde tuvimos la desgracia de lo que pasó con Segurado, una jugada de mala suerte, de la que deriva el enquilombamiento del partido lo cual aparte de dejarnos con uno menos nos desenfocó del juego. Una lástima, la jugada en sí no fue hecha con mala intención, y fue un mal momento para todos, nos dolió en el alma ver al chico de Acha.
Después nos tocó el partido contra Macachín en el Mateo. Nos faltó juego y nos ganaron sin hacer mucho ellos tampoco. Ese fue uno de los problemas de la campaña de este año, donde ganamos pocos partidos de local. Fue 3 a 1. Siempre pensamos qué error que cometimos en el último paritdo de la fase regular de 2010 de no haber mandado a Macachín al descenso, nunca nos lo supieron agradecer.
De ahí saltamos al partido del Estadio Municipal donde el Che jugó picantito, sacando del juego en la primera jugada del partido a Martín Montigni mas la patada en la cabeza que le pegaron al final a Pablo Nicollier, fuera de ello todo muy cordial y armonioso, pudimos haber ganado por más y terminamos sufriendo luego de la expulsión de Fabricio. No fue un gran partido pero nos permitió tomar aire para llegar al final del campeonato sin problemas con el descenso.
Resolvimos "nuestra situación" con una victoria en la cancha de All Boys (lástima que no era All Boys el rival no), los cuatro goles de Baldissoni para Penales 1 - Santa Rosa 4, un resultado algo exagerado por cómo se dio el partido pero que nos dejó en la zona cómoda e incómoda a la vez de no tener que preocuparnos por nada en el último partido.
Y así volvimos, esperemos que no por última vez en el año, al Mateo. Era un ritual, obviamente eramos muy pocos, Milton y Papá de Milton y Tío Pumba vieron el partido con mucho entusiasmo y reclamandole fules al árbitro en todo momento, y en esos reclamos no había indignación sino nostalgia y un poco de haberse quedado con las ganas de estar en más partidos. Fue un amargo cero a cero con muchas murras y algún sofocón, y chau Liga 2011.
Pero bueno, fue lo que fue. Nos faltó un poco de suerte (tiene razón Baldissoni cuando dice en el diario de hoy que en los dos partidos de Winifreda sacamos 1 de los 6 puntos que merecimos sacar, y esa diferencia de 5 fue fatal), tuvimos algunos momentos buenos (partido con Doblas allá, el partido con Campos en el Mateo Calderón, el primer tiempo con Winifreda allá, que parecíamos el Barcelona) y muchos pobres (la primera ronda sacamos 11 puntos, la segunda 12, medio parejito fue).
Al final quedamos al medio de todo, lejos del descenso y lejos del ascenso.
Y un poco pinchados, claro. Capaz había para más pero nosotros siempre estuvimos, en las buenas y en las malas mucho más. Ahora esperamos por la Copa Presidentes -siempre hay que jugar todo lo que se pueda, de eso se trata- y seguimos adelante.
Así que eso, nomás. Como dice el Señor Paulo Cohelo, "un guerrero acepta la derrota como una derrota, sin intentar transformarla en victoria".
Pero Papá de Milton y Tío Pumba quieren dejar un parrafo final de esta hoja para agradecer mucho a jugadores y cuerpo técnico. Nos pasó de todo -lesiones, desapariciones, mal de ojo- pero ellos siempre estuvieron ahí. Nosotros estábamos tomando mate calentitos y a cien metros los jugadores estaban entrenamiento tras entrenamiento corriendo alrededor de la cancha, al frío polar de mil grados bajo cero, sin cobrar un peso. Todo el país sería mejor si todos fueran así. Esas cosas se llevan mejor cuando el resultado es bueno y salimos campeones o vamos seguido a la tapa de los diarios, pero cuando eso no pasa el sacrificio vale el doble, porque se hizo, está claro, por el amor a la camiseta.
Y entonces, felicitaciones para ellos, también ahora cuando las cosas no salen.
La aventura continuará.
Abrazos,
Milton.