04 junio 2012

(13) Cincuenta centímetros



Tío Pumba se emociona cuando al llegar para sacar la entrada están vendiendo llaveritos. Eso que estamos a mitad de tabla, piensa Milton. Compramos tres y entramos.

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Hermoso final del partido de reserva, cuando les dimos vuelta el partido con ese gol cósmico de Chávez Mora sobre el final, que generó alta calentura en el subequipo de All Boys.

Entonces, con una ráfaga de electricidad, estamos listos para pensar que nos va a ir muy bien.

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No nos va mal pero tampoco bien. El primer tiempo es un vaivén. No ayuda el viento. All Boys juega a tirar la pelota a un lugar en donde tal vez esté Barreiro. No le aciertan nunca pero genera varios córners. Santa Rosa cubre muy bien los espacios atrás y al medio pero se le hace muy difícil ver huecos arriba. All Boys corta el juego y genera varios tiros libres, todos ellos con el veneno que le ponía la pegada de Martín Montigni: ahí estuvieron casi todas nuestras chances, no hubo forma de que alguien le metiera la cabeza al balón.

Pero, con todo, estamos bien armados y bien parados, no hay líos y todo pinta bien.

Muertos de frío, nos vamos a la cantina, donde Tío Pumba agarra con las dos manos un termo de café y se baja la mitad.

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El chiste fue este: en el arco de la Ameghino estuvieron las dos buenas jugadas del partido, jugadas casi barcelonescas, las dos que terminan con el número cinco de frente al arco. La nuestra fue en el primer tiempo, Guiñazú, Montigni, pasa Baldissoni, entra Francia. La de ellos a los dos del segundo: George, Saffeni, entra Morettini. La diferencia fueron cincuenta centímetros, Lucas Francia llegó mal pisado y la pelota le viene un poco al costado, Morettini le dio de lleno y embarazó la red.

El gol nos desencaja un poco y All Boys lo festeja con razón. Santa Rosa tarda en reaccionar, y la suerte nos cae en contra, hay un corner a los quince, está por salir Lucas Francia, Condorito le dice que se quede una jugada más, no la tiran al área. La hacen correr para atrás, viene Saffeni y le pega un centro en diagonal, la pelota se olvida de que era un centro y va a parar, con un pique incluido, al fondo del arco de un Urigüen tapado.

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Ahí se terminó el partido. El optimismo blindado de Papá de Milton decía: bueno, ahora les hacemos un gol injusto y les empatamos sobre la hora. Tuvimos un shot que encontró Baldissoni tirado y pudo entrar, pero fue corner. Ellos jugaron un poco mejor y casi nos meten el tercero dos veces, pero ya no teníamos margen para jugarnos a empatar y el partido se nos escurrió. Esos quince minutos finales deslucen un poco el gran partido que hizo la defensa, en general.

En fin, previsible. Para ganarles a All Boys hoy ellos tienen que jugar mal o nosotros muy pero muy bien. De la tribuna de allá oímos "chau, no nos vemos más".

Milton te va a decir esto Papá: nosotros estamos a mitad de tabla y complicados. Pero existe la posibilidad de que sí, nos veamos.

No vaya a ser cosa que después de ganar seiscientos partidos te vayas a caer en algun cruce eliminatorio.

No vaya a ser cosa.

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Milton felicita a la gente que estuvo en la cancha, frío congelador. También felicita a los jugadores: se hizo lo que se pudo, mejoraremos en la próxima. Tal vez tengamos alguna chance si metemos cuatro triunfos seguidos. Lo que queda del sueño nos lo jugamos en Acha, el domingo que viene. ¡Ánimo!

Abrazos!